La misión

Algunas reflexiones sobre la palabra misión. Una palabra tan importante como denostada en la estrategia empresarial.

Antes de hablar sobre la misión en una organización, reduzcamos su ámbito y reflexionemos sobre la misión personal, ésto nos ayudará a entender la importancia del término.

SOBRE LA MISIÓN PERSONAL

La misión se basa en valores y principios fundamentales. Son los cimientos que guían nuestras acciones y nos dan seguridad. Si no sabemos lo que es verdaderamente importante para nosotros difícilmente vamos a poder actuar en consecuencia. Podemos estar muy atareados, podemos ser muy eficientes, pero sólo seremos verdaderamente efectivos cuando empecemos con un fin en mente.

Con esta definición queda bastante claro que la misión tiene que surgir del centro, de los valores más profundos y fundamentales, el marco de vida que queremos para nuestra familia, nuestro trabajo, nuestros amigos, nosotros mismos.

Sin una misión bien clara y definida es muy difícil elegir el camino que realmente queremos para nuestras vidas. Nos faltará la fortaleza y sabiduría suficiente para superar los retos y dificultades que encontraremos en el camino. Tampoco tendremos el poder suficiente para cambiar de rumbo ni relacionarnos con el ambiente que nos rodea. La imagen que da pie a este artículo es de la película La Misión. En esta película los dos protagonistas Jeremy Irons, jesuita crucificado, y Robert de Niro, traficante de esclavos, encuentran su misión en la jungla de las cataratas del Iguazú: la evangelización de esas tierras. La claridad e interiorización de esta misión les permite guiar sus pasos y superar todos los obstaculos aunque sus principios fundamentales sean distintos: uno cree en el poder de la oración y otro en la fuerza de la espada.

Para conseguir visualizar nuestra misión en la vida es muy importante la imaginación. Una de las terapias que se suele utilizar es la de imaginar nuestro último día de vida. Steve Jobs, CEO de Apple, lo hacía todas las mañanas preguntándose:
Si hoy fuera en último día de mi vida, ¿querría hacer lo que estoy a punto de hacer hoy? Y cada vez que la respuesta ha sido “No” por varios días seguidos, sé que necesito cambiar algo.
(extraído del discurso de Steve Jobs en la ceremonia de graduación de la universidad de Stanford el 12 de junio del 2005)
El discurso íntegro, con subtítulos en español:




SOBRE LA MISIÓN ORGANIZACIONAL

Muchos somos los que hemos oído hablar de la misión de una organización o grupo. Pero,
  • ¿conocemos realmente el significado de esta palabra?
  • ¿le damos la importancia que merece?
  • ¿conocemos la misión de las organizaciones o grupos a los que pertenecemos, ya sea empresa, familia, club deportivo o congregación religiosa? ¿existe?
  • ¿participamos de esa misión?
La misión organizacional, al igual que la personal, ha de surgir de dentro de la organización. Todos deben de participar de un modo significativo: todo el mundo, y no sólo los planificadores superiores de la estrategia.
Sin participación no hay compromiso
Uno de los problemas fundamentales de las organizaciones consiste en que las personas no están comprometidas con las determinaciones de otras personas para con sus vidas. Simplemente "no las compran". Si la misión no está clara e interiorizada por toda la organización es muy difícil que las decisiones que toma una persona en el último escalafón de la organización sigan los principios y valores fundamentales de la organización, con lo cuál la empresa con esa acción, no está cumpliendo con su misión.

Algunos ejemplos de enunciados de misión empresarial, válidos en el contenido pero vacíos en la forma que se les da:
  • La mejor empresa para los mejores profesionales. Sin embargo no se ponen los medios necesarios para poder evaluar quiénes son los mejores ni se mide su aportación a la organización: conocimiento, habilidades, proactividad... Tampoco existe un sistema de retribución justo que premie a los mejores. Muchas veces éste se basa en la antigüedad, afinidades personales o lo que un amigo llama la "tendencia central", es decir mismo sueldo para todos. Ante esta situación lo más normal es que aquellos talentos que realmente tienen clara su misión personal huyan de semejante incongruencia. Resultado: la empresa no retiene el talento.
  • Atención y calidad al cliente. Esto es algo que si preguntamos a cualquier emprendedor nos dirá que es un principio fundamental. Sin embargo, falla en casi todas las ocasiones. Ayer fui a devolver un aparato electrónico defectuoso, disponía de todo, factura, el aparato con sus accesorios y sin embargo recibí un NO por respuesta, esa fue la primera respuesta: NO. Y todo porque según las herramientas que utilizaban necesitaban el comprobante del pago con tarjeta. Después de evaluar alternativas con la dependienta, conseguimos que contactara con su contable quien proporcionó el famoso número. Resultado: no pienso volver a la tienda.
  • Pasión por el éxito compartido. ¿Cuántas veces las felicitaciones se han quedado a mitad de camino y no han llegado a los peones? Con lo gratificante que es una palmadita en la espalda. Lo que nunca falta son las recriminaciones. ¿Y cuántas veces la falta de liderazgo real se resuelve utilizando la jerarquía, imponiendo el punto de vista del más fuerte sin contar con los de abajo? Resultado: personal descontento.
Sin embargo existen otros muchos casos de éxito en la definición e interiorización de la misión. Se habla mucho de los valores de IBM en sus orígenes y de que en ellos radica, en gran medida, su éxito. El éxito de IBM realmente se basó en las personas porque creía en la dignidad del individuo. Muchas ONG son también paradigmas de misión bien entendida, sobre todo en sus orígenes.

La estrategia de una organización puede comenzar con un proceso conjunto de elaboración de un enunciado de misión para el grupo. Pero siempre teniendo en cuenta de que no se trata de un remiendo rápido; cuesta tiempo, paciencia, participación, habilidades y empatía. Se necesita tiempo y sinceridad, principios correctos e integridad. Sin ellos es imposible y una pérdida de tiempo.

Un enunciado de la misión organizacional, que verdaderamente refleje el modo de ver y los valores compartidos por todos los miembros de la organización, crea una gran unidad y un enorme compromiso. Crea un marco de referencia y de actuación en la mente de las personas. Un núcleo estable.

Enlaces interesantes:
Artículos relacionados:

0 comentarios:

top